TERCER AÑO DE ENTRENAMIENTO (Natación con aletas)
(Entrenamiento Básico)
Realmente uno de los años con mayor importancia en la planificación deportiva sería este, debido a que es el inicio del proceso de entrenamiento para desarrollar sus capacidades físicas básicas, el estimulo adecuado de estas cualidades nos darán como resultado un deportista integral para las futuras cargas de entrenamiento. Durante este año las niñas y los niños ya empiezan a participar en representación de sus clubes y ligas, experimentando vivencias competitivas pero sin salirse todavía del proceso de la actividad recreativa y se inicia el proceso de adaptación al manejo de una monoaleta, lógicamente con las proporciones y medidas para su peso corporal y su comodidad.
Las niñas se encuentran en una edad de 10 años y los niños un poco mayores, con 11 años de edad, pero sin embargo la diferencia biológica es poco notable, dándose en algunos casos, que las niñas pueden estar un poco más adelantadas con relación a su desarrollo. Los niveles de testosterona todavía se presentan bajos y su musculatura no sobrepasa más del 28% de su masa corporal, entre tanto esta tiende a fortalecerse principalmente en los grupos musculares estimulados por el deporte, como son los del tronco, hombros y piernas. El aumento de la fuerza explosiva es significativo, pero lógicamente la ganancia de la resistencia aeróbica básica es muy importante.
El estímulo de la coordinación intramuscular dada por enlaces sinápticos y la automatización de mecanismos reflejos, hace que este periodo sea muy importante para la corrección de la técnica en todas sus faces, donde una adaptación de la longitud muscular presenta una importante palanca para los trabajos posteriores. La realización de juegos y actividades lúdicas deportivas hace un papel importante para el desarrollo de la coordinación, estos juegos deben orientarse en esquemas de actividades grupales, donde se promueva el trabajo colectivo y la identidad por pertenecer en un grupo de trabajo.
En este año se debe desarrollar el aprendizaje motor y ya se debe tener la base de todos los estilos de natación clásica. El aumento de ejercicios de coordinación debe estar acompañado por los metrajes realizados en este periodo. Durante este periodo se debe planificar como máximo 42 semanas que puede estar dividido en 2 macrociclos, de los cuales se debe estar encuadrado en 200 sesiones de entrenamiento y su volumen anual debe estar entre 270 y 300 Km. También se recomienda realizar unas 4 o 5 sesiones de entrenamientos a la semana, esperando que al principio del año se inicie con menos sesiones y se termine con un poco más, los volúmenes por semana tendrían un promedio 7 y 8 Kilómetros, el metraje de una sesión no debe superar los 2.000 metros.
El inicio del los programas de entrenamiento deben tener una gran base aeróbica ligera o subaeróbica y pueden ser estimulados a través de el estilo libre y torpedo (patada delfín con los brazos a los lados del cuerpo) que se deben realizar con tubo respirador y aletas pequeñas, inclusive, la ayuda de la tabla flotante puede ser muy importante para variar ejercicios y evitar el tedio de los metrajes. La ganancia de fuerza se hace a través del inicio de fuerza explosiva.
Es importante recalcar que en este año los niños deben realizar también otros deportes como estimulación multilateral, la práctica de deportes cíclicos y de resistencia son muy importantes para estas edades como complemento al programa de entrenamiento, la corrección de técnica del estilo delfín también puede ir acompañado de la las otras técnicas de natación clásica. El perfeccionamiento de la técnica de vueltas y salidas será de mucha ayuda para la participación en los eventos de sus primeras competencias.
Los aspectos pedagógicos que se deben tener en cuenta para este año de entrenamiento son: el desarrollo de la determinación, firmeza, compromiso y voluntad del niño para el trabajo y los objetivos del entrenamiento.
A continuación daré a conocer las recomendaciones para la planificación deportiva de este año de entrenamiento:
Corrección de los estilos clásicos de natación como ayuda pedagógica para la mejora de la coordinación y como alternativa para ganar resistencia aeróbica.
El aprendizaje del estilo de nado con la monoaleta y posibilidades de manejo inductivo de pruebas de inmersión, con la mayor seguridad que se pueda tener para el manejo de las mismas
Se debe corregir a un nivel casi perfecto las salidas, vueltas y llegadas en estas edades.
Es importante que las primeras prácticas con equipos de inmersión estén orientadas por un instructor de buceo que tenga experiencia con los sistemas de seguridad para el manejo de las mismas