miércoles, 1 de agosto de 2007

Cali Turística y Deportiva. (primera parte)

Se intenta a través de este ensayo realizar una mirada panorámica de los aspectos históricos de la ciudad y comparar su desarrollo con otras ciudades colombianas y latinoamericanas, asimismo comentar y criticar diversos aspectos y procesos sociales y deportivos que intervinieron y aun sigue siendo parte de su desarrollo.

Todo en pos de resolver el interrogante crucial que imperará a través de la documentación ¿A qué se debe la falta de cultura ciudadana y urbanística de los habitantes de Cali? Es esta la pregunta problematizadora que de alguna manera llevará a pensar y reflexionar sobre cómo la historia asume un papel crucial a la hora de analizar y comentar los problemas de una ciudad, también uno de los objetivos que rodeará dicho texto será el de argumentar por qué no es tan sencillo juzgar algunos procesos tan sólo por la falta de planeación y organización de las administraciones que han dirigido a Cali durante sus ultimas décadas.

Esto es tan sólo un esbozo que bien podría ser un texto investigativo más profundo, pero mi facultad está orientada desde una mirada ciudadana y dejaremos que los sociólogos y los profesionales del desarrollo urbano lo realicen, sin embargo este escrito aportará una mirada y un recorrido por nuestra ciudad y su turismo; y que a través de sus palabras descubre raíces – para nada secretas – que otorgan sencillamente el poder argumentativo y reflexivo propio de los ensayos.


I
La Crítica

“Maldita sea, Cali es una ciudad que espera
Pero no le abre las puertas a los desesperados”
Andrés Caicedo



Una de las cosas que más preocupa la población Caleña, y digo población cuando me refiero a personas que nacieron en esta ciudad, que conviven con ella, se preocupan por ella de una u otra manera, y lógicamente conocen algo de su historia a través de sus descendientes o literatura, y que de alguna manera su interacción con la ciudad se encuentra en la cultura, el deporte y la recreación, entre estas preocupaciones nos encontremos con pocas posibilidades que nos brinda la Sultana del Valle para conocerla, explorarla y disfrutarla a través de un turismo urbano, en donde la planeación urbanística no se concentre en el desarrollo para los vehículos, que solo lo miran con objetivos lucrativos de pocos y no con la mirada de Cosmopolitan en gran desarrollo, la cual debería incluir espacios en los teatros, museos y parques con principios públicos, ciclo-rutas y vías peatonales donde la igualdad de derechos sea para toda la comunidad en general y no para los que tienen vehículos, dejando de esta manera una ciudad privada con pocas posibilidades para en turismo y la recreación de los peatones, incluyendo nuestras próximas generaciones (nuestros hijos).

Su arquitectura, que en un principio entre los años 30 y 50 fue orientada por las construcciones en la ciudad de Panamá, con el viaje que hicieron algunos empresarios de la época; Isaías Mercado, Lucio Velasco Borrero José Miguel Calero, Camilo Quelquejeu, Rodolfo de Roux y Blas Simeón Scarpetta, conocieron las obras del Canal; acueducto, alcantarillado, obras sanitarias y hospitales para atender las enfermedades tropicales, cuerpo de bomberos, y vivienda para el personal que trabajaba en la zona, apartamentos para solteros, casas unifamiliares para casados y chalets para ejecutivos, la cual en su regreso a Cali interesaron al cabildo municipal para que llevaran a cabo construcciones similares, pero como se preveía en esa época, Cali tomaría un rasgo muy familiar con la ciudad de Panamá.

Al leer varias bibliografías y observar varias fotos sobre la historia de Cali, se dio la oportunidad de visitar la ciudad de Panamá sin saber que cuando paseaba por sus calles era como sentirse en la Cali de los años 50. Es interesante sentir que cuando profundizamos en la historia todo cambia, el contexto ya no es un escenario al azar, nuestra arquitectura logra un sentido, al menos en el sinsentido de su caos del diseño y la estética, sin embargo esa Cali se transformó en sus ultimas décadas y ya no logra parecerse a esos estereotipos panameños, al pasar el tiempo todas sus construcciones fueron cambiando de forma heterogénea con la influencia de malas administraciones y del narcotráfico, incluyendo los asentamientos de migraciones que realizan construcciones en lugares inapropiados y riesgosos para ellos mismos. También hay problemas con las construcciones de ladera, en donde hacen edificios que asfixian el resto de la ciudad atajando los vientos fríos de los farallones que son los que refrescan la ciudad. Los lugares de patrimonio histórico han sido invadidos por edificaciones modernas sin sentido o por fuera de contexto urbano. Por consiguiente las agendas culturales son un poco escasas y la mayoría de las veces está orientada a un grupo selecto de la ciudad. A simple vista pareciera que la ciudad creció con cierta anarquía y es obvio que la desorganización y la falta de planeación han imperado en su crecimiento, sin embargo no todo se explica a través de esto.